Ninguna ciudad de la tierra está más viva que Madrid, un lugar seductor cuya enorme energía transmite un mensaje simple: una ciudad que sabe cómo vivir y disfrutar de la vida.
Capital de España desde 1562, Madrid se sitúa en el centro geográfico de la Península Ibérica, y ha sido durante mucho tiempo una importante parada en cualquier recorrido por el arte de Europa.
Sus atractivos son muchos: sorprendentes galerías de arte, intensa vida nocturna, ser la primera ciudad de estilo en España, un escenario musical excepcional, una fiesta de finos restaurantes y bares de tapas, y una población que domina el arte de disfrutar de la buena vida.
No es que otras ciudades no tengan estas cosas. Es sólo que Madrid lo tiene todo y en grandes cantidades!
Para alojarnos elegimos el Hotel Room Mate Laura, idealmente situado a pocos metros de la Plaza Mayor, la Puerta del Sol y el Palacio Real. Las habitaciones están bellamente decoradas, bien equipadas, y la atención es perfecta.
Si bien Madrid es una gran ciudad, encontrarás que la mayoría de los puntos de interés están en el centro, entre el Palacio Real y el Parque del Retiro, una zona fácil de recorrer a pie.
Fue un placer deambular por el extenso conglomerado de viviendas antiguas con tejas rojas, iglesias de azulejos y grandes edificios con tejados de pizarra gris y agujas, herencia de los monarcas Habsburgo.
Uno de los edificios más impresionantes es, sin duda, el Palacio Real. Construido en el emplazamiento del antiguo Alcázar de los Austrias, de granito de Guadarrama y piedra caliza de Colmenar, es considerado uno de los mejores de Europa.
Junto al Palacio Real encontrarás la neo-gótica Catedral de la Almudena, reinaugurada en 1992.
Pero el edificio de mayor interés histórico y artístico es El Escorial, un monasterio de granito que alberga los cuerpos de los reyes españoles. Su suntuoso interior está lleno de preciosas tapicerías y cuadros de destacados artistas como Velázquez y El Greco.
Las tres galerías de arte más importantes de Madrid se encuentran a un corto paseo unas de otras, y juntas forman un magnífico telón que exhibe la historia del arte occidental.
El más llamativo es el Museo del Prado, ampliamente considerado uno de los mejores en Europa. Originalmente un museo de ciencias, hoy en día cuenta con alrededor de 1500 obras de arte de una colección de más de 9000, exhibidas de manera rotativa.
Los amantes del arte tampoco pueden dejar de visitar el Centro de Arte Reina Sofía, un antiguo hospital reacondicionado que se centra en la obra de tres maestros del arte moderno español: Picasso, Dalí y Miró.
El Museo Thyssen-Bomemisza posee una colección privada de pinturas que van desde Tiziano a Pollock, mientras el Museo de la Escultra Abstracta exhibe notables esculturas de artistas de la talla de Chillida y Miró.
Sin embargo, las atracciones van más allá de los conocidos monumentos barrocos. Si te gusta ir de compras, las calles Alirante y Conde de Xiquera, y el distrito de Salamanca, son ideales para ello, mientras que el más famoso mercado de pulgas se encuentra entre la Plaza de Cascorro, La Latina y la calle Embajadores.
A la hora de comer, la ciudad es un crisol donde se funden diferentes cocinas de toda la península. Platos tradicionales que no puedes dejar de probar incluyen los callos a la madrileña y el famoso gazpacho.
Pero Madrid no es sólo un destino cultural. Es también una animada metrópoli con muchos pubs, cafeterías, discotecas y clubes nocturnos abiertos hasta altas horas de la noche.
Nadie sale antes de las 11 p.m. y la verdadera diversión empieza alrededor de 3 a.m., extendiéndose hasta que sale el sol. |