¿Qué podría ir mal en un destino turístico que tiene, en promedio, 300 días de sol al año?
Si bien el agua está lo suficientemente caliente como para tomar un baño desde mayo hasta octubre, lo cierto es que el clima soleado y su atractivo paisaje atraen turistas durante todo el año.
Este maravilloso archipiélago español en el Mar Mediterráneo conjuga uno de los puntos turísticos más calientes del mundo. La pequeña colección de islas es el lugar perfecto para visitar, ya que dependiendo de dónde te alojes puedes disfrutar de la vida nocturna más increíble o encontrar un muy bien merecido descanso y relax.
Sus grandes playas de arena blanca están bordeadas por aguas limpias y frescas, mientras las suaves temperaturas mediterráneas, su colorida cultura y una floreciente industria de la hospitalidad hacen de tus vacaciones un viaje de ensueños.
Aunque todas las Islas Baleares están muy cerca unas de otras, lo cierto es que cada una es diferente en lo que respecta a paisajes y escenarios. La costa de Mallorca está rodeada de acantilados y pequeñas playas, algunas de las cuales son inaccesibles desde tierra, transformándola en uno de los últimos paraísos vírgenes del Mediterráneo.
Menorca, conocida como la joya de las Baleares, tiene mares tranquilos con menos playas visibles, mientras Cabrera y Formentera son pequeñas islas de encantos únicos.
Pero la más famosa de todas es sin lugar a dudas Ibiza, cuya vibrante vida nocturna ofrece una gran variedad de pubs y clubes para todo tipo de turistas, mientras sus playas son un despliegue de belleza y diversión. |